25 Jul Reeducación postural
El tratamiento de la postura supone un modelo de Fisioterapia muy especializado cuyo marco me gustaría que conocieras. En esta entrada voy a explicarte sus premisas.
El tratamiento que realizo es causal, global, funcional e integral. Voy a aclarar qué significa cada uno de estos paradigmas en relación a otros enfoques.
Sintomático/Causal
- Sintomático: el tratamiento se orienta a la resolución del síntoma. Así, consideramos que el tratamiento ha tenido éxito si el síntoma desaparece.
- Causal: el tratamiento se orienta, no sólo a la resolución del síntoma, sino también a la resolución o modificación de la causa que estaba originando dicho síntoma. Por tanto, el tratamiento ha funcionado cuando desaparece el síntoma y además la causa que lo provocaba.
Analítico/Global
- Analítico (también podríamos decir localizado o segmentario): el tratamiento se centra en la parte sintomática que se considera aislada del resto del cuerpo.
- Global: el tratamiento se realiza a partir de una mirada global que incluye la zona sintomática pero siempre en relación a otras partes que se conectan con ella y que participan en la aparición del problema.

Estructural/Funcional
- Estructural: se enfoca la zona a tratar por sus elementos anatómicos (articulación, músculos, fascias, etc)
- Funcional: también se abordan los elementos anatómicos pero desde una perspectiva que prioriza la función, es decir, la acción que ha de cumplir dicha estructura.
Físico/Integral
- Físico: se atiende exclusivamente el problema físico y se aborda a la persona según su enfermedad, lesión, dolor, etc.
- Integral: se considera a la persona de manera integral, tomando en consideración las implicaciones psico-emocionales y relacionales del problema que tiene. Aunque muchas veces la mirada sanitaria se haya deshumanizado, este es el enfoque que reclama la OMS para la salud a la que define como “un estado de bienestar físico, psíquico y social, y no la mera ausencia de enfermedad.”
Por tanto, realizó el tratamiento de la postura desde un enfoque exhaustivo que tiene muchas ventajas a la hora de obtener resultados profundos y estables.
La postura es un factor de riesgo determinante a la hora de provocar dolor, desgaste articular y procesos crónicos y como condicionante de lesiones. Los estudios de neurociencia también ponen en evidencia su implicación en el desarrollo de procesos psicoemocionales como el estrés.